El Rey ante la imposibilidad de acuerdo de ningún candidato aboca a nuevas elecciones en junio.

 El Rey comunico tras la finalización de la tercera ronda de contactos en la que ha verificado el fracaso de la undécima legislatura, que no propondrá ningún candidato a la investidura, por lo que de no mediar un acuerdo de última hora, el martes se procedió  a firmar la disolución de las Cortes y la convocatoria de nuevas elecciones el 26 de junio.

La Constitución establece en su artículo 99 que, transcurridos dos meses tras la primera votación de investidura sin que ningún candidato obtenga la confianza del Congreso, el Rey disolverá el Congreso y el Senado y convocará comicios, con el refrendo del presidente del Congreso.

Todos dan por hecho que volvemos por primera vez en España a unas segundas elecciones. El límite para la investidura expira en la medianoche del 2 de mayo, que es cuando se cumplen los dos meses de la primera votación de investidura fallida de Pedro Sánchez, secretario general del PSOE, el 2 de marzo pasado. Al día siguiente, 3 de mayo, martes el Rey firmará la disolución de las dos Cámaras y la convocatoria de otras elecciones.

En un momento de crisis institucional, con un Gobierno en funciones que puede alargar su vida hasta el próximo octubre, el papel desempeñado por el Rey ha compensado el vacío creado por la política en el soporte de la Democracia.

Aunque los políticos no se haya puesto de acuerdo dentro de la propia voluntad del pueblo en su votación y escaños, el compromiso ha vuelto a recaer sobre los ciudadanos que inmersos en la confusión de medios y propuestas, deja la iniciativa en una nueva votación donde el interés popular será decisivo a la hora de formar el nuevo gobierno.

Redacción primacía 

 
   
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