BELLA Y PERDIDA, por Àngel Martínez

BELLA Y PERDIDA

 POR ANGEL MARTINEZ

 

PAIS:

AÑO:

Italia

2015

DURACIÓN:

 88 Minutos

DIRECTOR:

Pietro Marcello

GUIÓN:

MÚSICA:

FOTOGRAFÍA:

INTÉRPRETES:                                                   

Maurizio Braucci, Pietro Marcello

Marco Messina

Salvatore Landi, Pietro Marcello

Elio Germano, Sergio Vitolo, Gesuino Pittalis, Tommaso Cestrone

 

 
 El compromiso del cine independiente con la cultura, suele llevar impresa una crítica a la situación social. Sus partidismos, sus fobias y el magnánimo control al que someten los paísesel arte, para que bailen al son de su música, y si no, que no baile nadie.

 


La historia de un búfalo, su visión del mundo que nos rodea, en el que ha cambiado para todos, menos para los animales de granja.

Es un viaje en el tiempo, un lapsus en la tediosa monotonía urbanita, un trayecto incierto, tanto, que sólo lo podía llevar a cabo un enfermo mental.
Tommaso Cestrone, es un pastor preocupado por la cultura, insultantemente preocupado para los presidentes de gobiernos, en este caso italiano.

No pueden admitir en público, que un ciudadano cualquiera, un ciudadano cero, trabaje desinteresadamente en la rehabilitación y protección del palacio de Carditello, en la campiña Napolitana, un palacio del siglo XVII, antigua propiedad de los Borbones, que se haya en la más absoluta dejadez, abandonado al saqueo de la camorra. Tommaso tiene que aguantar amenazas, sin recibir la protección de la policía. Quitándose tiempo de su vida, para ser el guardián de un legado para la posteridad, por el que luchan los héroes de verdad.

La excusa siempre es la misma, que Italia o España, no tienen dinero para sufragar la restauración y el mantenimiento de todo el arte que contienen, a lo largo de su geografía. En realidad es un cruel insulto a la memoria, a nuestros antepasados, es como si quisiesen seguir borrando la historia, y adaptándola a su falsa imagen.

No hay dinero?Bastaría un solo año de gasto militar, para dejar relucientes y al día el patrimonio que nos ha dado una identidad, a los monumentos que llevan siglos observando como todo se transforma en banal y predecible.
El director, Pietro Marcello, ha querido dotar de un realismo crudo, para que su obra traspase la pantalla, para que el mensaje viaje a alguna parte, a partes diferentes, tanto como lo somos las personas.

Su forma de presentar su film, ha sido la de un falso documental, con personas que interpretan a personas a que no quieren ser protagonistas, solo transcender como humanos. De una parte el bueno de Tommaso, que encuentra una cría de búfalo atado de las cuatro patas, sentenciado a muerte, lo rescata y alimenta.

Había sido condenado a la pena capital, por haber nacido macho y no querer asumir los costes de engorde. La voz en off de Cardaccio (el búfalo) cargada de reflexiones a caballo entre el budismo y el comunismo, le dotan de una personalidad indiscutible,su opinión sobre el alma de los animales es tan pura como inocente, y sobre todo lógica. Los planos subjetivos Cardaccio, no consiguen menguar su expresión oral, aunque ese no fuese el propósito del realizador.


Para Tommaso no es un animal de engorde, es un compañero de viaje, un camarada, que le seguirá hasta su muerte sin vacilar, como Sancho Panza, fiel escudero.

Una vez fallecido de un infarto Tommaso, un Puccinelli, medio oratese encarga de recoger el testigo y viaja por Italia, junto a su búfalo Cardaccio,para encontrarle un hogar y librarlo de su fatal destino, por hermosos parajes agrestes, dotada de una bella fotografía a cargo de Salvatore Landi, Pietro Marcello.

En esta obra parece que el director les ha cedido la batuta a los locos, para que desde su perspectiva nos cuenten como está el mundo, al revés.


Àngel Martínez

 
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