Editorial

Editorial Diciembre 2010

Director General:

Jesús Pérez Marqués

Editorial Diciembre 2010  

Quiero hablar de los silencios, unos silencios que hablan por si solos, una distancia próxima que simplemente queda en el reflejo del espejo de nuestro interior como norma forma o sistema de un vocabulario que se utiliza en estos tiempos con mucha facilidad y en muy diferentes aspectos y conceptos.

 

Decir que la revista primacía sale desde Barcelona, se nutre y alimentan de la mayoría de acontecimientos que se recrean en el ámbito social, cultural, artístico o político, que por supuesto no podemos llegar a todos por la diversidad de los mismos que fluyen continuamente dando color y vida a una ciudad cosmopolita donde todo puede suceder y sucede de forma continua en beneficio del arte la cultura, las actividades sociales y la comunicación de eventos que irradian por el coraje la fuerza y las ganas de compartir los actos que dan vida y creatividad a un sin fin de formas en las formas y maneras de completar las inquietudes de todos en una ciudad universal.

 

Pero adentrándonos en los silencios, que podemos decir si el silencio es el no sonido o las palabras mientras el pensamiento sin decir nada nos lleva a infinidad de sugerencias y propuestas donde la fuente de la inteligencia se alimenta de todo aquello que vemos y no decimos.

 

Puede que el silencio no sea el arma donde ocultar lo que no nos gusta, o nos molesta, aquello que no esta a nuestro favor o a nuestro lado o simplemente dentro de nuestros intereses.

 

Ni siquiera dentro de nuestros propios deseos o voluntades, por que el pensamiento esta por encima de las palabras y las formas los momentos y las maneras hacen que el conocimiento se expanda dentro de nosotros formando parte de lo que vemos y hasta en lo que no vemos, por que sabemos el porque no vemos alguna que otra cosa que debería estar o ser y sin embargo no están.

 

Estas navidades puede que el latir y el sentir de nuestros deseos no se vean reflejados tan apenas ni siquiera en nuestro propio entorno ya no digo prensa sociedad o consumo y sean los silencios los que nos lleven a desear y compartir espacios que nos han arrebatado.

 

Por lo tanto el silencio no es solo un arma para esconder o no desvelar lo que en general nos podría veneficiar o entorpece dentro de los diferentes intereses que mueven cada País y al mundo. También es un espacio solido y solitario donde acoger las propias voluntades y encontrar la verdad de las mismas dentro de nuestras propias convicciones y los puntos de referencia que poco a poco vamos entendiendo como base de lo que sabemos y a pesar no nos dejan ver o nos quieren confundir.

 

Como veis estoy trasmitiendo un mensaje a través de la escritura, otro tipo de silencio que viene del pensamiento y que de alguna manera al escribirlo hacemos que se convierta en lenguaje y forma, en ideas y pensamientos, en palabras mudas que identifican otra forma de ver las cosas.

 

Desde aquí no puedo Gritar, aunque lo describiese serias tu el que tendría que entender el grito y por lo tanto la exclamación llegaría muda, como todos los gritos que se pierden cada día en la desesperación de tanta injusticia, de tanta mentira, de tanta sin razón acumulada dentro del escalón social de los mundos desarrollados. Y aun peor los no desarrollados.

 

Así que en estas navidades en esta editorial he preferido el silencio como forma para unos y para otros, que la manipulación no sea un lenguaje común de los aislados, ni el despropósito de los aludidos, por ello deseo que mis silencios sirvan de espacio reflexivo para compartir con los tuyos lo que en el fondo deberían y deseamos dentro de la navidad.

 

Jesús Pérez Marqués